miércoles, 26 de agosto de 2009

Marxismo

Acá les dejo un resumen de lo que vimos en clase acerca del marxismo.

Lo que hace Marx es analizar la historia de la humanidad según el modo en que las diferentes sociedades organizaron la producción. Para hacer esto, utiliza un esquema analítico que divide en dos partes. Una superestructura pilítica y jurídica, y una estructura económica que va a determinar a la primera. A esto nos referimos cuando decimos que Marx es economicista, ya que parte del modo en que las sociedades organizan su producción, para entender los aspectos políticos. La estructura económica, a su vez, se divide en dos partes, las relaciones sociales de producción y los medios de producción, en donde encontramos las materias primas y la mano de obra. Como vimos en clase, siguiendo este esquema de análisis, Marx encontró tres modos diferentes de producción; el esclavista, el feudal y el capitalista. En cada uno de estos, tanto la superestructura como la estructura son distintos. En este sentido, Marx logra diferenciar al capitalismo de los otros dos modos, como el único en el que la dominación económica de clases no se hace manifiesta en la superestructura política. Esto es lo que le hace suponer que la explotación está oculta en la estructura y no se evidencia en la superestructura, como si sucedía en el feudalismo y en el esclavismo. Así descubre la plusvalía, que es la ganancia privada del capitalista, obtenida a través de la explotación del trabajo asalariado del obrero.

El Movimiento Piquetero

Hola chicos, en esta entrada les dejo el extracto del libro con el que trabajamos el otro día en clase, junto con las preguntas que tenían que responder.

Luis Oviedo; Una historia del movimiento piquetero, de las primeras coordinadoras a las asambleas nacionales.
El movimiento piquetero es la creación más genuina de la clase obrera y de las masas explotadas argentinas en los últimos veinticinco años. Como toda creación obrera, debió ganar su derecho a la existencia en una lucha tenaz contra las instituciones del Estado, desde el Ejecutivo, el Parlamento y la Justicia –que lo reprimieron, y lo reprimen, con saña– hasta la Iglesia, los partidos patronales y la burocracia de los sindicatos (integrada al Estado).
Nace de una necesidad vital para la masa trabajadora (y no sólo de los desocupados en particular): la lucha contra el desempleo, que con el menemo-cavallismo adquirió dimensiones de catástrofe, ante el absoluto abandono de los desocupados y de sus reivindicaciones por parte de la burocracia oficial de los sindicatos. En la medida en que “organiza a los desorganizados”, el movimiento piquetero es, en sí mismo, un freno al intento de la burguesía de atomizar a la clase obrera a través del desempleo. En ese proceso de organización jugó un papel decisivo un experimentado y combativo activismo obrero que, como consecuencia de los despidos y la persecución patronal, había quedado fuera de las fábricas, de las obras y de los yacimientos.
En el cuadro del furioso ataque a las condiciones de vida y de trabajo de las masas lanzado por los capitalistas y sus gobiernos, el movimiento piquetero es el único que puede exhibir conquistas y victorias. La burocracia oficial de los sindicatos sólo puede mostrar retrocesos, liquidación de conquistas históricas y las peores derrotas –las que se producen sin lucha– que desmoralizan a los trabajadores y fortalecen a sus enemigos.
El piquete y el corte de ruta son el esfuerzo por hacer prevalecer la voluntad colectiva de la clase obrera y de los explotados por sobre la de la burguesía
El piquete constituye un instrumento de educación política para la masa porque desnuda la ficción de la ‘democracia’ como el reino abstracto de los ‘derechos y garantías’ de ‘ciudadanos’ iguales ante la ley: el régimen político y el orden jurídico garantizan efectivamente el derecho del capitalista a explotar a los trabajadores y a despedirlos cuando le viene en gana, pero no garantizan el ‘derecho al trabajo’ a millones de desocupados; sólo el piquete –es decir la acción coactiva y colectiva de los explotados– puede garantizar ese derecho en la práctica.
Los piquetes forman parte de la tradición obrera argentina desde hace más de cien años. Han regresado bajo nuevas circunstancias, no sólo como organización de los desocupados para quebrar la dictadura patronal que le niega al trabajador el único derecho verdadero que le asiste bajo el capitalismo, el derecho a ser explotado, sino también como organización que une al desempleado con el ocupado en una lucha común por el trabajo y por el salario. Esta ha sido la función de los piquetes en los grandes paros generales de los últimos años.
El movimiento piquetero reúne a distintos componentes sociales explotados, desde los obreros industriales desocupados que pasaron por la experiencia de la lucha sindical, a una enorme masa empobrecida de los barrios, de jóvenes y de amas de casa, que no ha pasado por la ‘escuela’ de la fábrica y el sindicato. En esta ‘mezcla’ radica su riqueza y su vitalidad pero también su heterogeneidad.
En el seno de este movimiento se libra una aguda lucha política, de tendencias, programas y partidos. La creciente proyección política del movimiento piquetero expresa la transformación de la conciencia de una amplia vanguardia obrera y de una fracción de las masas en dirección a la independencia de clase.

Cuestionario

1) ¿Cómo nace el movimiento piquetero?
2) ¿Por qué el movimiento piquetero se diferencia de la burocracia estatal?
3) ¿Por qué el autor considera al piquete como un instrumento de educación política?
4) ¿Es un movimiento social nuevo?
5) ¿En que radica, según el autor, su riqueza y vitalidad’